El Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2021, aprobado en Consejo de Ministros y que arranca ahora su tramitación parlamentaria, prevé la subida de un 6% al 8% del tipo de gravamen del Impuesto sobre las Primas de Seguro.

De salir adelante, ésta será una medida que afectará a una inmensa mayoría de los españoles que disponen de alguna póliza contratada. ( el 95% de las familias y empresas).

El incremento que se propone es una subida al 8% (actualmente es del 6%), es decir de un 25%.  Una subida a todas luces que parece exagerada y que puede lograr un efecto disuasorio en el momento de mantener muchas pólizas. Vivimos en un momento en que a muchos de los clientes, el pago de sus pólizas les resulta costoso; este encarecimiento fiscal puede conseguir una disminución en la protección de sus patrimonios y vida.

Es el momento quizás de todo lo contrario: la necesidad de conseguir  una concienciación en la población para que, más que nunca, protejan sus bienes, sus vidas, su salud.  Una sociedad asegurada es una sociedad culta.

No son tampoco muy acertadas medidas como el recorte fiscal de los Planes de Pensiones, ni la modificación de los límites de aportaciones máximas a los Planes de Pensiones individuales, que en  este Proyecto de Ley de Presupuestos Generales proponen  rebajar de 8.000.-€ a 2.000.-€. Los incentivos fiscales del ahorro deberían ser una ayuda y una premisa en la cultura financiera de cada individuo para fomentar la creación de  una garantía adicional complementaria en el momento de su jubilación, máxime con las dificultades que tenemos actualmente en el pago de las pensiones y las cuantías de éstas.