Desde un punto de vista legal, todos somos responsables de los daños que podamos ocasionar en terceras personas o en sus propiedades. El seguro contempla este tipo de coberturas de responsabilidad civil, lo que en el lenguaje coloquial se conoce como RC. Está incluida en muchas pólizas, como la del coche y, por supuesto, en muchas de las destinadas a negocios y profesionales. Pero también el seguro del hogar contempla la llamada responsabilidad civil del cabeza de familia.

Esta garantía no es conocida por la mayoría de los tomadores de una póliza de hogar. Incluyen la responsabilidad civil, en una serie de circunstancias que pueden variar según el producto contratado, de todas las personas y también de las mascotas del núcleo familiar. Básicamente, se incluyen la cobertura de determinados daños a terceros por parte de menores, mascotas y personal doméstico.

No obstante, es muy importante que consultemos a nuestro mediador de seguros para que nos informe de las coberturas de nuestra póliza de hogar. No todos los seguros son iguales y nuestro agente o corredor de seguros nos informará y asesorará de manera precisa.

A continuación, describimos seis casos que la patronal del seguro, UNESPA, identifica como las coberturas de RC habituales en la mayoría de las pólizas de hogar:

  1. Los daños que puedan derivarse, por ejemplo, de un balonazo que uno de tus hijos cause en el cristal de un vecino.
  2. Parte de los daños que pueda provocar la mascota de la familia. De hecho, es bueno que preguntes a tu mediador si las coberturas de RC que incluye tu seguro del hogar cubren las exigencias legales mínimas que establece la legislación de tu comunidad autónoma en este punto.
  3. La cobertura de los daños a terceros que se deriven de la actuación de un empleado doméstico.
  4. La caída accidental de una maceta, o de cualquier otro objeto sólido o líquido que pueda provocar daños.
  5. Los daños que podamos causar con la práctica de un deporte en el que no estemos federados. El ejemplo más habitual son los daños que podamos causar a terceros con nuestra bicicleta y de los que seamos responsables. Tu mediador te recordará que en estos casos solo está cubierto los datos que causemos a terceros, es decir la responsabilidad civil. No cubre los daños de la bici ni tampoco los que podemos sufrir nosotros mismos.
  6. También es habitual que la RC de la póliza de hogar cubra los daños que otras personas puedan sufrir dentro de nuestro domicilio. Por ejemplo, si alguien nos reclama daños por una supuesta intoxicación alimentaria.

Estas son las coberturas más frecuentes de la RC del hogar, pero nuestro mediador de seguros nos pondrá al corriente de las que figuran en nuestra póliza y nos sugerirá incluso posibles ampliaciones si fueran necesarias