La crisis económica derivada de la pandemia de coronavirus, con la consiguiente oleada de paralización de miles de empresas, ERTES y despidos, ha provocado que muchos inquilinos no puedan hacer frente al pago del alquiler.

Pese al Real Decreto-Ley 11/2020 que aprobó el Gobierno que incluye un paquete de ayudas a las personas vulnerables para hacer frente al pago del alquiler, las medidas no garantizan que no se pueda producir un impago. 

Por eso, cada vez son más los propietarios de las viviendas que deciden contratar seguros contra impagos, ya que el beneficio que obtiene de sus rentas es, en muchas ocasiones, los ingresos clave de su economía familiar.  

Los seguros de impago del alquiler sirven para proteger al arrendador de una vivienda frente a posibles situaciones de riesgo que se puedan dar derivadas del alquiler de la misma: protección frente al impago, defensa jurídica, pérdida del alquiler, deterioro del mobiliario; y demás coberturas en función de la póliza contratada.

Teniendo en cuenta que según el INE, en 2019 el 18,3% de los hogares españoles vivían de alquiler. De estos, una pequeña minoría dependen de grandes tenedores, mientras que la inmensa mayoría están en manos de pequeñas empresas o propietarios particulares.

NUESTRA RECOMENDACIÓN:

Si estás pensando en contratar algún seguro próximamente, es nuestro deber como colegiados mediadores avisar que hay empresas dedicadas a recobros que, con ofertas ganchos y una terminología “enredosa” se hacen pasar por compañías asegurados, cuando no lo son. 

Por eso, debemos recomendar a los consumidores que se cercioren de que han contratado una póliza de Seguro, con una Compañía autorizada, y lo mejor es que se haga a través de un mediador colegiado, garantía de profesionalidad.